Septiembre… Mes que con alegría cogemos
por que la feria va a empezar,
hasta ese fatídico día 8 que no lo puedo olvidar.

Una llamada de teléfono en la madrugada, quien
se lo iba a esperar, era la voz de mi hermano
que decía… si a tu sobrino quieres ver con vida
vente para Madrid enseguida.

No me lo podía creer, pero era la realidad,
contemple tu rostro, vi tu agonía y un quejido leve
que de tu boca salía, tita llévame al pueblo,
claro que si mi niño, para llevarte e venido.

Te rodee en mis brazos, con fuerza te apretaba,
pero entre mis fuerzas y las suyas Dios ganaba,
a tus padres, abuelos y tíos,
aquí desconsolados nos dejabas.

Hay cosas en la vida que no puedo entender.
¿Como un niño con tanta alegría y ganas de jugar
con solo 6 años Dios se lo lleva con el?
¿Seria que los ángeles querían con el jugar?.
Lo dudas?,¡lo pregunto!.
Por qué hoy es la única respuesta que quiero creer,
en su día dolor y rabia sentía,
saber que jamás lo volvería abrazar y ver.

Ya son 21 años que con nosotros no estas,
tu tío, la abuela y el abuelo, a tu lado están ya.
La vida es dura a veces y cuesta superar,
pero vosotros desde el paraíso, mandáis fuerza y alegría
para poderla llevar...

Hoy te vuelvo a recordad y
aun que no quiero mis ojos de lagrimas
se vuelven a empañar,
la vida pasa y el tiempo también,
pero el recuerdo de ese 8 de septiembre,
un año tras otro no puedo olvidarme de el.

Muy grande ya tienes que estar,
tu imagen de niño en mi mente grabada esta,
le pido a Dios que lo que aquí no pudiste disfrutar,
en el reino de los cielos, estés lleno de felicidad.



Con amor tu tía
Rosa Maria

8-9-2005
Roma

 

 

 

                  

       

 

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