Cada mañana al levantarme
miro tu habitación con alegría
y esperanza le pido al Señor.

Señor dame un día mas, un día más
para poder seguir dándole amor.
Ala vida de mi vida
ala carne de mi carne
alo mas valioso para mi.

Como me duele el alma pensar
que algún día llegará
ése amargo momento
en que la vida nos separará.

Un día mas, un día más Señor te pido.
No le temo ala muerte
pero si me fuese ahora
yo se que el sufriría
pues le hago mucha falta todavía.

No quiero ver tus ojos llorar.
Tu no dejes de sonreír, diviértete, vive,
a ser feliz tienes derecho.

Aunque tenga que decirte adiós
te llevare en mi corazón.
Cuando sientas mi ausencia
me sentirás ahí contigo
seré la fuerza que levante tu vuelo.

Roma
24-11-2005